martes, 29 de marzo de 2011

Desterramos la piel,

deshacemos nudos de pensamientos

entre el rosa y el amatista.

La lucidez gana cuando digo no,

pero el insomnio adquiere validez

entre trinos callejeros

luces veteranas y un aliento que no conozco.

Callo.

Mi noche no es la naturaleza vertida en grises.

Tu risa tampoco pareciera curar esta desazón.

Pierdo cascadas y soles.

Sin piel y sin sueño

dejo que las manos te toquen

¿cómo ser más pura?

Si la lógica miente en tus terrenos de inequidad.

sábado, 26 de marzo de 2011

Comprendí que sería complicado amarme el día que encontré esa pequeña marca morada en mi piel.

jueves, 6 de enero de 2011


Me divierte creer que se trata de un juego, como cuando de niños jugamos a las escondidas y siempre terminamos cara a cara por más que tratamos de desaparecer.
Deberíamos inventarahora otro tipo de juego. Encontrar por ejemplo, la forma perfecta para transmitir un beso. Diseñar un motivo que lleve fuertemente la sensación de un abrazo. Crear un dispositivo que nos haga factible el sentirnos muy cerca.
¿Sería posible describir un simple sueño donde las imágenes tienen que ver sólo contigo?



Lo que nos queda...

La nostalgia es ese pequeño sentimiento de dolor, de vacío que inspiran aquellas cosas que ya no poseemos y que tratamos de alguna manera de traer a la vida cuando retomamos sensaciones o emociones. Porque quizá de ese modo tendremos aquello que está lejos o completamente ausente.
Pero hay algo que no vemos en ese momento. Por ejemplo que hay dolores mas fuertes, como perder a los seres importantes poco a poco y de forma dolorosa o saber que siguen ahí pero que ya no puedes compartir mas nada. Incluso el hecho de que el sentimiento cambie y las memorias lindas pierdan ya su valor.
Tú posees algo que nadie más tiene. Sus historias contadas y ganadas a pulso con cariño. Recuerdos palpables que puedes repasar una y otra vez. Lugares que sin lugar a dudas te remitirán a momentos de ensueño. Palabras. Una familia a quien puedes recurrir siempre. Quizá todo esto lo sabes. Pero lo importante es el sentimiento con el que te acercas a las cosas. ¿es ese sentimiento de añoranza por lo perdido? ¿o es la alegría porque fuiste capaz de amar por cierto tiempo a alguien tan especial?
Tu tienes el poder de cambiar la perspectiva de todo en el momento que así lo desees pasar de aquello doloroso que menciona por ejemplo Neruda cuando afirmaba "puedo escribir los versos más tristes esta noche" o de César Vallejo cuando hablaba de "las horas en cuarto partidas" vivir la catarsis, enfrentarla como lo hizo Sabines con "La muerte del mayor Sabines" y hacer que esos días del recuerdo no sean días nostálgicos. Sino un momento de creación, de experiencia y homenaje.
Sé que aprendiste mucho de él. Aplícalo, no hay mejor forma de mantenerlo vivo en ti. Sé que tienes una familia más grande gracias a él, ámala y siéntela como parte de tu vida pero compartiendo siempre sonrisas.
Has sido capaz de volver a sentir a partir de entonces así que sigues completa y mejor aún reforzada de aquello que has aprendido y has amado.
La vida sigue y quizá enfrentemos día a día pérdidas, todas importantes. Hablar lo lindo que era, lo maravilloso que era la vida a su lado, si es importante y sirve mucho. Siempre perdemos esa visión de alegría por haber vivido lo que vivimos cuando enfrentamos la sensación de pérdida. Pero lo viviste, eso no lo olvides, fue tuyo y de nadie más, como tuyo pueden ser muchas otras cosas y serán otros momentos y experiencias porque estás viva y tienes oportunidades increíbles y eres libre.
Mientras tu cuerpo respire, mientras tu corazón palpite y tu memoria esté intacta él te acompañará. El ser humano que eres hoy por muy trillado que se lea es gracias a ese hermoso ser humano que fue él. ¿No podrías entonces sonreir porque llevas dentro cosas tan lindas?

Marina

4xo.

lunes, 20 de diciembre de 2010

El silencio, la noche, tu ausencia. Recorridos sin sentido a cuenta gotas donde la mirada fija sólo determina que el Norte no es más que el Sur o el Oriente. Nadie sabe.

Caemos ilusoriamente en prisiones ajenas y es entonces cuando me convierto en tu herida de antaño, duelo.

Los nombres parecieran ser los mismos. Las miradas se confunden. Ella soy yo y tú eres el verdugo, siempre el verdugo, que habrá de extirpar una a una las diminutas señales de esperanza para el sueño inconcluso.

Nos detenemos.

El miedo que hasta este punto nos ha mantenido en estupor ahora parece arremolinarse con fuerza. Sin cause aparente nos descuidamos y volvemos al inicio.

¿Cómo darnos cuenta de que esa historia que transpiramos día a día no es la nuestra? Es la historia de dos personas ausentes, de temores heredados a quienes alimentamos cada mañana con hastío.

No soy la repetición de signos ni tienes por qué ocupar su sitio y reconstruir el personaje al que tanto odiaste tan sólo porque a veces olvidas la sonrisa fija en un perchero.

Evitamos el puente. Aquel que sujeta hasta ahora nuestra naturaleza mercuriana.

La sensación volátil a la altura del ombligo intenta hacer reaccionar de a poco la piel.

La otra historia,la legítima: la nuestra, es más que un resumen de imágenes entre las que cuento el atardecer de un pueblo a donde se llega sin miedo.

Somos historias distintas. Toma la brújula, no me sueltes.


4xo.