miércoles, 25 de agosto de 2010

Epitafio para José Saramago.

Publicado en SDPnoticias el 19 de junio del 2010.


El encuentro con un escritor siempre es casual, mi punto de partida es El hombre duplicado. A partir de ese momento me pregunto: ¿dónde vivirán aquellos que llevan mis propios rasgos? Y cuando en la calle encuentro un rostro conocido es Saramago el nombre que recorre mi mente.

Imaginar por ejemplo, los diferentes obstáculos que una sociedad debería aprender a superar para no mutilarse o extinguirse recorren las líneas metafóricas de Ensayo sobre la ceguera y Ensayo sobre la lucidez. Entonces encontramos a un José Saramago que nos enfrenta a nuestros monstruos, a la maldad que divide, al individualismo que no permite superarnos y lo hace de una forma tan verosímil que nos recuerdo a Segismundo y la vida es sueño pues esa “ficción” podría ser perfectamente una realidad que nos dejaría enseñanzas si tan sólo las tomaramos en cuenta.

Comprometido socialmente, predica con el ejemplo. Respeta las letras y a los individuos. Es claro cuando afirma que no debemos olvidar nuestra infancia. Saramago nunca deja de ser niño. Se cuestiona, crea, es bondadoso. No nos asombren entonces obras como El evangelio según Jesucristo ó Caín. Aún no entiendo la ofensa de los católicos y me permito aquí hacer un paréntesis: ¿No es más ofensiva una iglesia que no aleja a los sacerdotes pederastas de los niños? Ó ¿a quién detiene las manos en pleno holocausto? Saramago en cambio con la elocuencia de un novelista, utiliza artificios de tiempo, de imágenes, entrelaza historias para cuestionar un poco la ya de por sí reinterpretada historia. Caín se abre entonces ante nuestros ojos como un juego temporal en el que el personaje principal de Saramago es puesto a prueba hasta el límite. El creador pone a prueba su criatura de la misma forma que lo hace Dios.

Pero la bondad infantil de Saramago se vierte no sólo en la amplia herencia narrativa que nos deja, también la muestra en su poesía poco conocida, al menos en menor grado que su prosa. Veamos el epitafio dedicado a Luís de Camões en su poemario titulado Los poemas posibles:

¿Qué sabemos de ti, si tan sólo dejaste versos,

qué memoria quedó en el mundo que viviste?
¿Del nacer al morir ganaste un día

o perdieron tu vida los versos que escribiste?

En ese mismo desamparo hemos quedado nosotros con tu pérdida José Saramago ¿Cómo abrazar al pueblo portugués si esta pérdida nos duele a tantos? Cada libro escrito queda como una moraleja para no perder la palabra justa que encierra, mas no oprime, el sentido literario y de vida para Saramago, repito: el compromiso. Compromiso con la voz que viaja a través de los signos lingüísticos y que dejan una huella a quienes lo leen. Compromiso porque hasta el último momento fue congruente con sus ideales literarios, políticos y sociales, y lo digo sin calificarlos.

¿Qué palabras concederle a un Nobel cuando él mismo ya nos escribió su despedida en su poemario El amor de los otros? No me queda más que dejarles a ustedes ese pedacito subjetivo de Saramago en mis lecturas y compartirles esa poesía que podría utilizar para decirnos hasta siempre.

“A ti regreso, mar”.

A ti regreso, mar, al sabor fuerte

de la sal que el viento trae hasta mi boca,

a tu claridad, a esta suerte

que me fue dada de olvidar la muerte

aun sabiendo que la vida es poca.


A ti regreso, mar, cuerpo tendido,

a tu poder de paz y tempestad,

a tu clamor de dios encadenado

de tierra femenina rodeado,

cautivo de la propia libertad.


A ti regreso, mar, como quien sabe

de esa tu lección de sacar provecho.

Y antes de que la vida se me acabe,

de toda el agua que en la tierra cabe,

en voluntad tornada armaré el pecho

lunes, 26 de julio de 2010

Midnight by Elan

Rola de Domingo por la noche.

viernes, 23 de julio de 2010

Marina

Mi nombre embriagado con la sangre de múltiples sacrificios fecunda la temporalidad de mi tierra, penetra mi sangre y le da vida a mi espíritu. Es el dominio sobre mi raza así como su salvación. Sobre mis ancestros se edificó mi nombre para construir lo que soy.
¿Qué soy?
Una heredera más de Tonantzin ahora vertida en rosas, un leve recuerdo del llanto infantil consagrado con obsidiana. Soy la plegaria elevada al cielo con aroma a copal mientras mi piel arde. Profecía cautiva entre la espuma de un mar que trae fuego y espadas. La lengua de mis estrellas se apaga intempestuosamente en el firmamento, el Sol esconde a lo lejos su significado mientras la Luna es ahora la depositaria de cada número y lógica que sostenía mis pies. Ahora la realeza de Malitzin abre el camino a su divinidad, guarda su sabiduría devolviéndole la pureza a su cuerpo poseído por vanalidades y excesos. Me ha desposado el Dios mismo que cruzó el océano para encontrarme y ha sido él quien con su fuego derrumba mis raíces para llamarme Señora. Madre e hija sufriendo el dolor de parto. Madre e hija llorando por la Señora que viene del Mar para consolar a sus hijos.

jueves, 22 de julio de 2010

Hoy.

Las ideas agolpadas en la mente, las memorias gritando al oído y los sentimientos que de plano buscan sacarme de la confusión y el letargo. Escojo palabras sin darle tregua al azar porque no creo en las coincidencias y tampoco creo que estés aquí para marcharte de nuevo.
Busco la forma de decirte lento lo que tengo pero espero y trato de medir la dosis de esta locura que por más simple puede dañar tu esperanza y claro los restos de emoción vertidos en mi vida.
Ahora cuando ya no me es permitido guardar silencio creo en él como la única solución para hacer que vuelvas.
Hoy que de repente imaginé tu cara, expresión eterna de calma, tus manos delicadas de ademanes exactos. Reconozco el sentido de tu constancia en la memoria. Se puede vivir tan ciego, sientiendo a borbotones. Explosiones esporádicas que nunca pude relacionar a tu memoria hasta el día de hoy.
Hoy que nada de esto puede ser tuyo en la forma deseada. Que no podrás siquiera tener el conocimiento necesario de mi persona para descubrir en una simple línea el ligero aroma a sentimiento de la forma en que yo siento.




domingo, 18 de julio de 2010

Debate "Adopción y matrimonio sin discriminación".

El domingo 11 de julio a las 22:30 hrs. en el programa Código de Canal 40 se realizó un debate sobre matrimonio entre personas del mismo sexo y adopción. Se presentaron las diputadas Enoé Uranga del PRD a favor y la diputada Augusta Valentina Díaz de Rivera Hernández del PAN en contra. Sólo puedo agregar que un argumento válido no es la duda puesto que para debatir debemos informarmos lo suficiente para defender nuestras posturas.